Tenerife
La Laguna
Cuenta actualmente con unos 122.000 habitantes, lo que hace de ella la segunda población de la provincia, a 600 metros de altitud, en el valle de Aguere, rodeada de una fértil campiña, y a solamente 9 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife, unida a esta última por carretera y autovía. Fue fundada en 1496 por el adelantado don Alonso Fernández de Lugo, con el nombre de San Cristobal de la Laguna, por estar junto a una laguna hoy desaparecida; fue la capital de la isla y sigue siendo la sede del Obispado de Tenerife y de la Universidad de San Fernando. El trazado de la ciudad es regular, con calles rectas, paralelas entre sí o perpendiculares; son frecuentes los palacios, casonas solariegas y edificios nobles. Los monumentos más notables son: la Catedral, con fachada neoclásica (1819) y cinco naves, el Palacio Episcopal, con fachada de sillería (1681) y bonito patio; la iglesia de la Concepción, del siglo XVI, con artesonado mudéjar; la. Iglesia de San Francisco, donde se venera el Cristo de La Laguna (s. XV), patrón de la ciudad, y la iglesia de Santo Domingo de Guzmán. La historia y el arte de La Laguna se recogen en los museos de la Casa Osuna, de la Sociedad Económica de Amigos del País, en la citada iglesia de la Concepción y en la Catedral.
Puerto de la Cruz y La Orotava
El Puerto de la Cruz, con unos 25.000 habitantes, está situado en el norte de la isla, en un lugar privilegiado, excelente, de difícil equiparación, en el valle de la Orotava, cubierto de plataneras, junto al mar y la vista del Teide al fondo; se dice que cuando el explorador y científico prusiano Humboldt vio por primera vez este lugar, cayó de rodillas en el suelo y dio gracias a Dios por haber creado tanta belleza. Hoy el Puerto de la Cruz es un centro turístico de primer orden, con establecimientos hoteleros magníficos y otros más modestos, aunque conserva vestigios de su pasado de pueblo de pescadores, como la Casa de la Aduana, el Castillo de San Felipe y la barriada de La Ranilla. Lo más sorprendente y admirable del Puerto de la Cruz es gran lago-parque de Martiánez, en terrenos ganados al mar, entre las playas de San Telmo y Martiánez, obra del genial arquitecto y artista lanzaroteño César Manrique, en cuya extensa lámina de agua aparecen islotes de piedra, surtidores, cactos y palmeras, formando un conjunto magnífico. Muy bello es también el parque Taoro, donde está instalado el casino del mismo nombre y el Jardín Botánico, que data del 1788 y tiene plantas de los cinco continentes, verdadera maravilla natural por los árboles que allí existen La Orotava, en la ladera del valle, cuenta con 36.000 habitantes; el conjunto del casco antiguo ha sido declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional y en él destaca la belleza arquitectónica de sus construcciones, con calles silenciosas, plazas y patios floridos y sombreados; destaca la Casa de los Balcones, de madera, según la tradición canaria, y la iglesia parroquial de la Concepción (s, XVII), también Monumento Nacional. En la calle de San Francisco, en pendiente, hay varias casas con balcones de madera. Posee un Jardín de Aclimatación, con unas 3.000 especies diferentes, tropicales y subtropicales, similar al Jardín Botánico mencionado anteriormente.
Parque Nacional de las Cañadas del Teide
Para realizar esta excursión podremos tomar la autovía que va a La Laguna y La Orotava, para desde este lugar ascender al parque, que está situado a más de 2.000 metros. Otra opción es seguir, desde La Laguna, la carretera dorsal que pasa por La Esperanza, más difícil que la anterior, pero que ofrece magníficas vistas, a ambos lados de la cadena montañosa que divide las dos vertientes de la isla., en especial desde el Mirador del Pico de las Flores. El regreso podrá hacerse por Vilaflor y Granadilla , hasta encontrar la autovía del sur, que nos traerá de nuevo a Santa Cruz. El paisaje que veremos al llegar al Parque Nacional es de lo más sorprendente, de carácter volcánico, con tierras, lapilli, y rocas de los más variados colores; el Parque se extiende por lo que fue un inmenso cráter y tan sorprendentes son las formaciones rocosas como la extraña flora que allí crece, especialmente en la época de la floración; en este terreno, con escasa humedad, crecen la retama del Teide, el tajinaste rojo, la hierba del Teide, el alhelí de las Cañadas, el codeso, la margarita del Teide, etc, y algunos ejemplares de cedro canario y pino canario. En este lugar se halla el Parador de Turismo de las Cañadas del Teide.
El pico del Teide queda todavía a más de 1.700 metros por encima del cráter de las Cañadas. Para ascender, hay un funicular que llega casi hasta la cima. Dentro del Parque y cerca del Portillo, existe un Centro de Interpretación, donde se ofrece información para conocer los lugares más pintorescos, como Los Roques, el Llano de Ucanca, los Azulejos, etc.
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